Way 2 Sexy es un himno de autoestima desmedida y humor descarado. Drake, Future y Young Thug toman el icónico estribillo de los 90 "I’m Too Sexy" y lo convierten en una celebración de la opulencia moderna: cadenas brillantes, coches de lujo, fiestas abarrotadas y un ego que no cabe ni en Milán ni en Tokio. La canción juega con la exageración y la ironía: son tan sexys que incluso las responsabilidades convencionales —peticiones, compromisos o reglas— resultan insuficientes para ellos.
Más allá de la jactancia, el tema pinta el estilo de vida del rapero de alto nivel: dinero que nunca se acaba, diseñadores de moda, sustancias, romances fugaces y una confianza que roza lo cómico. Al repetir “too sexy” para todo, los artistas se burlan de sí mismos y de la cultura del exceso al mismo tiempo, mientras invitan al oyente a soltarse, divertirse y, por qué no, sentirse un poquito más sexy también.