LBD es un tema donde Becky G convierte el clásico little black dress en un símbolo de seguridad y auto-empoderamiento. Con una actitud juguetona, la cantante mezcla inglés y español para describir cómo ese vestido negro corto atrae todas las miradas y desata fantasías, pero siempre bajo sus propias reglas. Ella se muestra coqueta, sí, pero también deja claro que el control lo tiene ella: permite que la admiren mientras decide hasta dónde llega el juego.
En la canción predominan la picardía y el girl power. Becky invita a imaginar lo que hay “debajo”, lanza insinuaciones sabrosas como “sweet pineapples” y celebra el deseo, aunque advierte “puedes ver pero no tocar”. Al final, LBD es una fiesta de confianza femenina donde la artista demuestra que ser sexy no implica perder la autoridad; al contrario, su vestido negro revela que la verdadera seducción está en saber quién manda en la pista.