Destiny se traduce como "destino", pero no solo en el sentido de dirección, sino como algo grande y casi mágico que está “llamando” a una persona.
En la frase "Like a drum destiny's calling", la canción usa destiny para hablar del momento importante en el que todo el mundo está mirando y tu futuro depende de lo que hagas en el campo. Es una palabra muy poderosa y emotiva, ideal para aprender vocabulario sobre sueños, metas y grandes oportunidades.
Shakira grabó esta canción para el Mundial de Brasil 2014, y se nota: suena más a estadio lleno que a canción de amor.
Empieza en portugués, como guiño al país anfitrión, con la pelota que va a rodar, el mundo convertido en una alfombra verde y el corazón que acaba en la red. Después pasa al inglés y se vuelve un reto directo: «is it true that you want it? Then act like you mean it», dirigido a quien dice querer algo pero todavía no se ha jugado nada. Los versos van metiendo al planeta entero en el mismo sitio, nombrando a alemanes, colombianos, españoles y franceses, porque durante unas semanas todos están mirando lo mismo. Solo hoy, sin mañana, y con todo el mundo delante.