Dodo es una palabra infantil y cariñosa para referirse a 'dormir' o 'nana'. Es una forma dulce y tierna de hablar sobre el sueño, especialmente con los niños.
En el contexto de la canción, Stromae utiliza esta palabra aparentemente inocente para contrastar con la dura realidad de la violencia doméstica y el abuso infantil. La repetición de "Dodo, l'enfant do" (Duerme, niño, duerme) crea una atmósfera inquietante, donde la canción de cuna se convierte en un refugio forzado o una forma de escapar de un entorno doloroso, haciendo que la palabra sea memorable y conmovedora.
En «Dodo», Stromae, artista belga, convierte una canción de cuna en algo muy incómodo. La voz que habla a un bebé le repite «Il faudra se taire» [Habrá que callarse], mientras describe a un padre que golpea a la madre y a un hombre que toca al niño de forma abusiva. La nana «Dodo, l’enfant do» [Duérmete, niño, duérmete] suena casi dulce, pero aquí funciona como una orden para aguantar en silencio. La expresión «il faudra s’y faire» [habrá que acostumbrarse] es especialmente dura: presenta la violencia como si fuera una rutina inevitable.
La letra también muestra cómo el daño pasa de una generación a otra. La madre engaña al padre, el padre la golpea y luego le dice al niño que todo es culpa suya. Después aparece una regla terrible sobre los hombres: «Les grands hommes mâles ne pleurent pas» [Los hombres adultos no lloran], sino que pelean y golpean a sus parejas y a sus hijos. Al final, «Plus que quelques fois dormir pour que papa ne se lève pas» [Solo faltan algunas veces de dormir para que papá no se levante] y el repetido «Enfin tu dormiras» [Por fin dormirás] dejan una imagen oscura: el descanso llegará cuando el padre desaparezca, aunque todavía quedará tristeza. Es una nana que usa palabras sencillas para mostrar una casa donde el silencio protege a los adultos, pero abandona al niño.