Linceul es una palabra poco común y poética que significa «sudario» o «mortaja», la tela que envuelve a una persona fallecida. En la canción aparece en «Du plus jeune âge au linceul», una imagen intensa que recorre toda la vida, desde la infancia hasta la muerte, y contrasta con el lenguaje cotidiano de la canción.
¿Alguna vez has sentido que la vida pasa a toda velocidad mientras miras la pantalla de tu móvil? En «Défiler», el artista belga Stromae juega con un doble sentido brillante: el verbo francés défiler significa desfilar en una pasarela de moda, pero también hacer scroll en el teléfono o ver pasar el tiempo. Con su ritmo bailable y bizarro, la canción nos suelta verdades incómodas a la cara. Dice que nos obsesionamos con «filer droit» (ir por el buen camino) cuando en realidad «on n'peut pas rembobiner» (no podemos rebobinar) los errores del pasado. Al final, nos trata a todos como un producto con fecha de caducidad: «on a une valeur marchande / Du plus jeune âge au linceul» (tenemos un valor de mercado / desde la cuna hasta el sudario).
Lo más divertido y ácido viene cuando apunta a nuestra adicción digital. Stromae se burla de nuestra dependencia tecnológica sin piedad: «Sans Google, on la croirait conne / Et sans filtres, on la croirait bonne» (Sin Google, la creerían tonta / Y sin filtros, la creerían buena/atractiva). Incluso suelta la broma de que si alguien quiere parecerse a «Gigi» (refiriéndose a la modelo Gigi Hadid), sin cirugía estética termina viéndose como «Gégé» (un apodo común y poco glamuroso en Francia para nombres como Gérard). Su conclusión no da lecciones morales pesadas, sino que admite su propio desconcierto ante las presiones del éxito y la belleza: «Tout ce que j'sais c'est qu'je sais pas / J'y vais pas à pas» (Todo lo que sé es que no sé nada / voy paso a paso).