Jason Mraz repasa toda una vida contando atardeceres. Empieza el día en que naces, cuando "That day was all the time in the world" (ese día era todo el tiempo del mundo), y luego hace cuentas: a los veintiuno ya son "seven thousand six hundred setting suns" (siete mil seiscientas puestas de sol). A los veintiuno "I thought I'd live forever" (pensaba que viviría para siempre), a los cuarenta y dos empieza a preguntarse "Are these my best days?" (¿son estos mis mejores días?), y a los sesenta y cinco se imagina jubilado o currando "to make my ends meet" (para llegar a fin de mes), una expresión muy útil.
Lo mejor llega con los ciento uno: se ve bailando "my old dance" (mi viejo baile) y subiéndose los pantalones, "hike up my pants", que es una imagen muy graciosa de abuelo. Pero la frase clave es más seria: la muerte está siempre "at our ankles" (a nuestros tobillos), "teaching us how to be grateful" (enseñándonos a ser agradecidos). Ojo con "cashing it in": aquí significa retirarse y dejarlo todo, aunque cash in también puede ser "morir". Y el estribillo lo resume todo: "A little time is all I need" (solo necesito un poco de tiempo).