Esta canción de Jason Mraz es una carta de amor con mucha calma. La idea central es sencilla: todo lo que vivió antes, incluso lo malo, lo estaba llevando hacia esa persona. Lo dice desde el principio con "Even the moments that we didn't win" (Incluso los momentos en que no ganamos), que también formaban parte de "a bigger picture" (un panorama más grande).
El estribillo es lo mejor: "My heart was always open, even when I didn't know it" (Mi corazón siempre estuvo abierto, incluso cuando no lo sabía). Él buscaba a alguien sin saber a quién, y por eso repite "I was always lookin' for you" (Siempre te estaba buscando). Hay una frase muy bonita para aprender: "I know it's all about the journey, but you're my destination" (Sé que lo importante es el camino, pero tú eres mi destino). Y fíjate en "teasin' my peripheral": habla de su visión periférica, como si ella apareciera siempre en el rabillo del ojo. Es dulce, quizá un poco empalagosa, pero funciona.