Esta es la canción perfecta para escuchar recién levantado. Jason Mraz describe una mañana cualquiera: se cae de la cama, se despierta antes de la alarma y va arrastrando los pies descalzos hasta la cocina. Allí se sirve "a cup of liquid gold" (una taza de oro líquido), que es su forma de decir café, porque "my engine's still cold" (mi motor sigue frío). Es una imagen muy graciosa: él es un coche que necesita calentarse.
El estribillo es un saludo al día: "Hello, hello, you beautiful thing" (Hola, hola, cosa hermosa), y antes promete "I know it's going to be a good day" (Sé que va a ser un buen día). En la segunda parte aparece algo más serio: le molestan los malos sueños y admite que a veces se siente tonto al rezar. Su solución es bonita: "my thoughts are all I got so I try to make them brave" (mis pensamientos son todo lo que tengo, así que intento hacerlos valientes). Optimismo puro, sin pedir perdón.