Jason Mraz tiene un plan muy simple para cuando la vida lo agobia: apagar el teléfono y meter las manos en la tierra. Lo dice así: "I turn off my phone, I get down low, and put my hands in the dirt" (Apago el teléfono, me agacho y meto las manos en la tierra). El estribillo juega con dos frases casi iguales: "I'm going back to the earth" (Vuelvo a la tierra) y "I'm going back to work" (Vuelvo al trabajo). Suenan parecidas en inglés, y la idea es que cuidar la tierra es su trabajo de verdad.
En la segunda parte hay un chiste bueno: los rascacielos existen porque "everybody wants to get high" (todo el mundo quiere subir alto). "Get high" también significa colocarse, así que el doble sentido es claro. Su respuesta: "my home is where my food is grown" (mi hogar está donde crece mi comida). Y al final se pone casi filosófico con "We are animals, we are wild" (Somos animales, somos salvajes). Es una canción ligera con un mensaje de volver a lo básico.