En "SUGAR AT NIGHT" Jessie Reyez le canta a una pareja que no quiere crecer, y no se corta nada. Él tiene "Thirty somethin'" (treinta y tantos), sigue viviendo con su madre y pierde el control con un par de vodkas. Hay un juego de palabras muy bueno: "you souled out" suena igual que "sold out" (te vendiste), pero con "soul" (alma), porque le importan más sus zapatos que su alma. Ella también se mira al espejo: "The jury's out on that one" (el jurado aún no ha decidido), una expresión que significa que algo todavía no está claro.
El estribillo explica el título con una comparación que cualquiera entiende: "You're like sugar at night" (eres como azúcar por la noche), algo que te gusta pero no te deja dormir. Él "never make me a bride" (nunca me hará su novia en el altar) y solo le da peleas. En el segundo verso dice que ojalá lo hubiera visto venir en las cartas del tarot, y termina con una imagen triste y graciosa a la vez: ahora está "sellin' a broken heart and old parts" (vendiendo un corazón roto y piezas viejas).