"Gatekeeper" es una canción incómoda a propósito. Jessie Reyez se pone en la voz de los hombres poderosos de la industria musical, los que deciden quién entra y quién no, y repite lo que le dicen a una chica que quiere ser cantante. Un gatekeeper es literalmente el que vigila la puerta: aquí, el productor que tiene la llave de la fama.
Las frases son brutales de lo directas que son: "Twenty million dollars in a car" (veinte millones de dólares en un coche) suena a promesa, y enseguida llega el precio: "How much would it take for you to spread those legs apart?" (¿cuánto haría falta para que abrieras esas piernas?). El coro lo deja claro con "Spread your legs, open up, you could be famous" (abre las piernas, ábrete, podrías ser famosa). Y hay amenaza: "If you come up anywhere else, I'll erase you" (si triunfas en otro lado, te borro).
Lo que más golpea es el tono de desprecio: "Don't you know what your place is?" (¿no sabes cuál es tu lugar?) se repite hasta el final como un martillo. Ojo con el vocabulario: spread es separar o extender, open up es abrirse, y nameless (sin nombre) describe a los chicos normales que, según ellos, no le sirven para nada. Es una canción dura de escuchar, y justo por eso funciona como denuncia.