"Train Wreck" es una súplica desesperada. James Arthur empieza tumbado en silencio, "Waiting for the sirens" (esperando las sirenas), buscando "any signs I'm alive still" (cualquier señal de que sigo vivo). Un train wreck es literalmente un choque de trenes, pero en inglés también se dice de una vida o una relación que es un desastre total.
El estribillo está lleno de verbos inventados con un-, que en inglés significa deshacer algo: "Unbreak the broken" (desromper lo roto), "Unsay these spoken words" (desdecir estas palabras dichas), "Unburn the ashes" (desquemar las cenizas). Son imposibles, y ese es el punto: pide milagros. Por eso no sabe a quién rezar: "To myself? To a God?" (¿a mí mismo? ¿a un Dios?).
Aun así hay esperanza: "a one-in-a-million chance is still a chance" (una posibilidad entre un millón sigue siendo una posibilidad). Y aunque hay "bad blood" (rencor, mala sangre) entre ellos, todavía tienen un hogar que se puede reconstruir.