Velvet significa 'terciopelo', un tipo de tela suave y lujosa. Es una palabra que evoca una sensación de elegancia y sensualidad.
En la canción, Måneskin canta: "Made of velvet / Then turn the lights down low" (Hecho de terciopelo / Luego baja las luces). Aquí, el terciopelo se usa para describir una cuerda, lo que sugiere una atadura que, aunque restrictiva, es suave y quizás seductora, añadiendo una capa de complejidad a la dinámica de la relación que describe la canción.
«THE DRIVER» va de desear tanto a alguien que ser imprudente con esa persona le parece mejor que ir con cuidado sin ella. La primera estrofa amontona imágenes de calor y peligro: verano, hielo, un cuchillo, un hechizo, un crimen, y cada línea pide más en lugar de menos.
El estribillo convierte todo eso en una lista de ofertas. Si ella va a prenderle fuego a la noche, él quiere ser el mechero; si ya está arriba, quiere ser lo que la suba más. Luego la segunda estrofa le da la vuelta a quién manda, porque él pide que lo dejen indefenso, atado con una cuerda de terciopelo y las luces bajas. Esa contradicción es justo el punto: entrega el control y aun así repite «I wanna be the driver», que suena menos a alarde que a petición.