T'apprivoiser viene del verbo apprivoiser, que literalmente significa «domesticar» o «amansar», pero aquí se usa de forma figurada: conocer a alguien poco a poco hasta crear confianza y cercanía.
En la canción, el narrador dice que bastó con hablarle a esa persona para t'apprivoiser, dando un matiz romántico y poético al encuentro entre dos desconocidos. Es una expresión poco común y memorable, muy distinta de un simple «conocerte».
En «Champs Élysées», Zaz, artista francesa, cuenta un encuentro casual que se convierte en una noche de música y amor. La narradora pasea “le cœur ouvert à l’inconnu” [con el corazón abierto a lo desconocido] y saluda a cualquiera; así conoce a alguien y le habla sin preparar nada. La expresión “je m’baladais” es una forma coloquial de “je me baladais”, es decir, “paseaba tranquilamente”. En lugar de presentar una historia perfecta, la canción disfruta de lo espontáneo: “Il suffisait de te parler, pour t’apprivoiser” [bastaba con hablarte para ganarme tu confianza]. Aquí, “apprivoiser” significa acercarse a alguien hasta crear confianza, no domesticarlo literalmente.
La avenida se convierte en el escenario de una aventura nocturna. La nueva persona tiene una cita “dans un sous-sol avec des fous, qui vivent la guitare à la main” [en un sótano con unos locos que viven con la guitarra en la mano], y la narradora la acompaña: cantan y bailan, pero ni siquiera piensan en besarse. Esa demora resulta encantadora: primero llega la diversión y luego, al amanecer, “deux inconnus” [dos desconocidos] son “deux amoureux” [dos enamorados]. “De l’Étoile à la Concorde” nombra dos lugares de París unidos por los Campos Elíseos, mientras los pájaros del amanecer cantan al amor. El estribillo repite que allí hay “tout ce que vous voulez” [todo lo que quieran], bajo el sol, la lluvia, al mediodía o a medianoche: en esta canción, la avenida parece un lugar donde cualquier encuentro puede empezar.