Kevin Parker, el genio australiano detrás de Tame Impala, nos trae una canción sobre cometer un error garrafal y lidiar con las consecuencias. El narrador se siente completamente derrotado después de intentar arreglar algo y solo empeorarlo todo. Admite sin rodeos: “Tried to correct it, I think I wrecked it” [Intenté corregirlo, creo que lo arruiné].
La canción es una espiral de autocrítica y desesperación. Se llama a sí mismo “I'm a loser, babe” [Soy un perdedor, nena] y “I'm a tragedy” [Soy una tragedia] mientras intenta entender el desastre que ha creado. Pero entre todo el caos, hay un momento de calma cuando camina solo por la noche, describiendo cómo deambula por calles oscuras y respira el aire nocturno. Al final, la canción se convierte en una súplica directa y vulnerable: “Take it as a sign, you're badly needed” [Tómalo como una señal, te necesito desesperadamente].