Waldesrand se traduce literalmente como "borde del bosque" o "margen del bosque". Es una palabra compuesta que evoca una imagen muy específica y poética, no un término común del día a día.
En la canción, Rammstein la usa para pintar un paisaje sombrío y desolado: "Und auf die Wege hinterm Waldesrand" (Y en los caminos detrás del borde del bosque). Esta palabra contribuye a la atmósfera melancólica y solitaria de la letra, haciendo que el entorno natural sea casi un personaje más en la narrativa de la pérdida.
En «OHNE DICH», Rammstein presenta a alguien que vuelve al bosque de los abetos, el lugar donde vio por última vez a una persona ausente: «Ich werde in die Tannen geh’n» [Iré a los abetos] y «Dahin, wo ich sie zuletzt geseh’n» [Allí donde la vi por última vez]. Al caer la tarde, el campo queda cubierto por una especie de manto oscuro, el bosque parece «schwarz und leer» [negro y vacío] y hasta los pájaros han dejado de cantar. La escena es muy concreta, pero también parece reflejar cómo se siente quien camina por ella: el mundo ha perdido su vida.
El estribillo juega con una contradicción buenísima: «Ohne dich kann ich nicht sein» [Sin ti no puedo estar], pero también «Mit dir bin ich auch allein» [Contigo también estoy solo]. La persona ausente domina cada hora: «Ohne dich zähl’ ich die Stunden» [Sin ti cuento las horas], mientras que con ella «stehen die Sekunden» [los segundos se quedan quietos] y ya no valen la pena. Después, respirar se vuelve difícil y el silencio se extiende por las ramas y las zanjas. El título, «Ohne dich», significa «sin ti», y la repetición final de esas dos palabras suena como una idea de la que el narrador no logra escapar.