Fehltritt se traduce como 'paso en falso' o 'error'. Es una palabra interesante porque combina 'Fehl-' (equivocado, erróneo) y 'Tritt' (paso, pisada), creando una imagen vívida de un error o una equivocación.
En el contexto de "AMERIKA", Rammstein canta: "Ich werde euch vor Fehltritt schützen" (Os protegeré de los pasos en falso). Esta frase es clave para entender la crítica de la canción a la influencia cultural y política de Estados Unidos, sugiriendo que esta influencia guía y 'protege' a otros de cometer errores, aunque de una manera irónica y controladora.
“AMERIKA” presenta un mundo en el que todos terminan viviendo bajo la influencia de Estados Unidos, aunque no estén allí. El estribillo repite “We’re all living in America” [Todos vivimos en América] junto a “Amerika ist wunderbar” [América es maravillosa], con un entusiasmo tan insistente que empieza a sonar irónico. La voz del cantante promete dirigir el baile: “Wenn getanzt wird will ich führen” [Cuando se baila, yo quiero dirigir] y “Lasst euch ein wenig kontrollieren” [Dejaos controlar un poco]. La libertad aparece tocada por violines, mientras la música sale de la Casa Blanca. La canción convierte esa supuesta libertad en una coreografía ordenada desde el poder: quien no quiera bailar, al final “weiß noch nicht dass er tanzen muss” [todavía no sabe que tendrá que bailar]. Es una imagen divertida y bastante agresiva de la influencia cultural y política estadounidense.
Las referencias hacen que la crítica sea muy concreta: Papá Noel llega a África, Mickey Mouse aparece delante de París, y Coca-Cola y Wonderbra entran en la lista de símbolos exportados. “Coca-Cola, manchmal Krieg” [Coca-Cola, a veces guerra] resume el contraste con una frase seca: productos populares por un lado, intervención militar por otro. El verso “This is not a love song” [Esta no es una canción de amor] lo deja claro, y “I don’t sing my mother tongue” [No canto en mi lengua materna] añade un detalle interesante: Rammstein canta gran parte del estribillo en inglés para hablar de una cultura que se extiende por todo el mundo. El resultado es una sátira pegadiza: cuanto más feliz suena “Amerika ist wunderbar”, más evidente se vuelve la presión de esa fiesta global.