Backburner significa literalmente "quemador trasero" de una cocina, pero aquí se usa como una metáfora para poner a alguien en segundo plano o mantenerlo como una opción de reserva. La cantante describe lo doloroso que es aceptar ese lugar en una relación, mientras sigue esperando que la elijan.
En «Backburner», NIKI vuelve a hablar con alguien que la ha herido y que solo aparece cuando se siente triste o solo. Ella sabe que la relación sigue un patrón: él la busca, le cuenta cuánto la extraña y luego desaparece. Aun así, admite que le gusta que llame: «As long as we keep talking» [mientras sigamos hablando]. La frase backburner significa dejar a alguien en segundo plano, como una opción reservada para más tarde; aquí, ella acepta seguir esperando, aunque reconoce lo triste que es conformarse con ese lugar. «I’ll always be in your corner» [siempre estaré de tu lado] suena leal, pero «I don’t feel alive ’til I’m burning on your backburner» [no me siento viva hasta que estoy ardiendo en tu segundo plano] convierte esa espera en algo casi adictivo.
La canción mezcla humor, culpa y una sinceridad bastante brutal. NIKI menciona «Asian Calvinism» [el calvinismo asiático], una forma irónica de hablar de la educación religiosa y disciplinada que ambos parecen compartir, y bromea con que quizá sus padres influyeron en su manera de querer: su madre «bleedin’ into my stride» [sangrando en mi manera de avanzar] y su padre con «wandering eyes» [ojos que se van de un lado a otro, una imagen de infidelidad o falta de fidelidad]. También aparece The Goo Goo Dolls, una banda estadounidense: cuando él la menciona, ella recuerda cuánto lo extraña, aunque insiste en que debería haberlo superado. Lo más doloroso es que ella sabe que probablemente él volverá a desaparecer en una semana, pero todavía espera que algún día la elija. «Guess I won’t ever mind» [supongo que nunca me importará] suena menos a paz que a una rendición perfectamente consciente.