Selfish significa 'egoísta'. Es una palabra que describe a alguien que solo piensa en sí mismo y en sus propios intereses, sin preocuparse por los demás.
En la canción, Tate McRae usa esta palabra para describir su propio comportamiento en una relación, admitiendo que actuó de manera egoísta y que eso llevó a la ruptura. Es una palabra clave para entender el arrepentimiento y la autocrítica que expresa en la letra.
En Hate Myself, la joven artista canadiense Tate McRae abre su diario personal y nos deja espiar sus pensamientos más crudos. Entre beats melancólicos y una voz cargada de emoción, la cantante admite que suele autosabotearse: cuando alguien se acerca demasiado, levanta muros, suelta palabras hirientes y luego se arrepiente. El resultado es un círculo vicioso en el que ella misma se culpa más de lo que cualquier pareja podría hacerlo, repitiéndose que "no podrías odiarme más de lo que yo me odio".
La canción funciona como una confesión y una advertencia a partes iguales. Tate reconoce tanto sus propios defectos (egoísmo, inseguridades sin resolver) como el dolor que causa en la otra persona, y aún así siente que no puede evitarlo. Con su letra honesta, nos recuerda lo fácil que es perder a alguien cuando no aprendemos a lidiar con nuestras emociones y lo duro que es vivir con la culpa después. Hate Myself se convierte así en un himno para quienes luchan contra sus demonios internos y buscan romper el ciclo del auto-odio antes de que sea demasiado tarde.