Overboard significa 'exagerar' o 'pasarse de la raya'. Literalmente se refiere a caer por la borda de un barco, pero en el lenguaje coloquial describe cuando alguien hace o dice algo de forma excesiva.
En la canción, Anne-Marie canta "Think I'm kinda going overboard" ("Creo que me estoy pasando un poco"), usando la expresión para reconocer, con humor, que su obsesión por alguien quizás ha llegado demasiado lejos.
Obsesión desatada, humor ácido y amor sin límites: así se resume Obsessed, el tema en el que la británica Anne-Marie transforma un flechazo en una comedia pop llena de exageraciones. La cantante confiesa que este chico la tiene “cogida por el cuello” y que haría cualquier cosa por él, desde tatuarse su nombre hasta viajar a Timbuktu, todo acompañado de un pegajoso “la, la, la”. El tono juguetón contrasta con la intensidad de sus promesas, y ese contraste convierte la canción en un himno divertido sobre los extremos a los que puede llevar la pasión.
Mientras enumera travesuras, amenazas y locuras —“romperle el pelo” a la rival o “matar por él”—, Anne-Marie se burla de sí misma y de la idea romántica del amor total. Obsessed no es una invitación a la violencia, sino una parodia que nos recuerda cuán irracionales podemos ser cuando idealizamos a alguien. Entre ritmos bailables y letras descaradas, la artista nos invita a reírnos de nuestras propias obsesiones antes de que se vuelvan reales.