Run things es una expresión idiomática que significa "estar al mando" o "tener el control". No se traduce literalmente como "correr cosas".
En la canción, Miley Cyrus la usa para expresar un sentimiento de poder y autonomía, declarando que ella y sus amigos son quienes deciden y no son controlados por nadie. Es una frase moderna que captura perfectamente el espíritu rebelde de "We Can’t Stop".
¿Te imaginas una fiesta tan descontrolada donde nadie quiere irse a dormir? De eso va este himno de Miley Cyrus. La estadounidense suelta toda la vergüenza y toma el control total de la noche con versos clarísimos como "It's our party we can do what we want" ("Es nuestra fiesta, podemos hacer lo que queramos") y "This is our house, this is our rules" ("Esta es nuestra casa, estas son nuestras reglas"). Hay vasos rojos por todos lados, cuerpos sudorosos y un grito unánime de rebeldía cuando pregunta si alguien quiere marcharse: "Can I get a 'Hell, no!'?" ("¿Puedo recibir un '¡De ninguna manera!'?"). La consigna es bailar hasta que salga el sol, besar a quien te dé la gana y olvidarte por completo de las opiniones ajenas, porque ella misma avisa: "Remember only God can judge us" ("Recuerda que solo Dios puede juzgarnos").
Para quienes aprenden inglés, la letra tiene modismos geniales del lenguaje informal callejero. Cuando Miley canta "Can't you see it's we who 'bout that life?" ("¿No ven que nosotros somos de ese estilo de vida?"), usa la contracción 'bout that life (apócope de about that life), que significa vivir al límite una cultura festiva real y no fingida. También repite "We all so turned up here" ("Todos estamos muy eufóricos aquí"): en la jerga de fiesta, turned up o turn up describe el estado de máxima energía, fiesta y descontrol. Y ojo con su gramática rebelde en "We run things, things don't run we" ("Nosotros dominamos las cosas, las cosas no nos dominan a nosotros"), donde cambia deliberadamente el pronombre correcto us por we para sonar desafiante y marcar quién manda en la pista.