Insensées significa 'insensatas' o 'disparatadas'. Es una palabra que no se usa comúnmente en el día a día, lo que la hace más interesante y memorable.
En la canción, Edith Piaf canta: "On raconte toujours des histoires insensées" (Siempre se cuentan historias insensatas). Utiliza esta palabra para describir las historias de amor que a menudo se escuchan, sugiriendo que el amor en sí mismo es algo irracional y difícil de comprender, lo que resuena con el tema central de la canción sobre la naturaleza enigmática del amor.
En «À quoi ça sert l’amour ?» («¿Para qué sirve el amor?»), Edith Piaf y Théo Sarapo juegan con una pregunta que parece sencilla y termina siendo imposible de responder del todo. La canción admite que amar puede hacer sufrir y llorar, pero también dar alegría «avec des larmes aux yeux» [con lágrimas en los ojos]: una mezcla triste y maravillosa. El amor llega sin explicación, de repente, y cuando se acaba puede dejar «un immense chagrin» [una pena inmensa]. Aun así, la letra guarda una idea luminosa: el dolor de hoy puede convertirse mañana en un recuerdo feliz, y hasta un amor perdido puede dejar «un goût de miel» [un sabor a miel].
La conversación cambia cuando aparece un «tú» muy concreto. «Toi, t’es le dernier / Mais toi, t’es le premier» [Tú eres el último / pero tú eres el primero] expresa una certeza romántica y un poco absoluta: antes de esa persona no había nada importante, y con ella todo encaja. Por eso la respuesta final no es una teoría, sino una decisión: «À chaque fois j’y crois / Et j’y croirai toujours» [Cada vez creo en él / y siempre creeré]. Para la canción, el amor sirve precisamente para vivir esas alegrías y esos desengaños, porque una vida sin ellos sería, en sus propias palabras, como haber vivido para nada.