Teetering significa 'tambalearse' o 'estar en un equilibrio inestable', como si estuvieras a punto de caer. Es una palabra que describe una situación precaria y llena de incertidumbre.
En la canción, Adele la usa metafóricamente en la poderosa frase "Teetering on the edge of Heaven and Hell" (Tambaleándose al borde del Cielo y el Infierno). Esta palabra captura perfectamente la tensión y la indecisión de la cantante ante una relación que sabe que es problemática pero que se siente bien, reflejando un conflicto interno muy potente.
En "Oh My God", Adele nos cuenta la historia de volver a salir al mundo después de una etapa difícil. Se encuentra con alguien nuevo y la atracción es innegable, pero ella todavía se siente vulnerable por una ruptura o "caída" pasada: "I'm still spinning out of control from the fall" [Todavía estoy fuera de control por la caída]. Es una lucha interna muy clara. Por un lado, admite que esta nueva persona le da un buen amor, "Boy, you give good love, I won't lie" [Chico, das buen amor, no mentiré], pero por otro, está aterrorizada.
La canción explora esa delgada línea entre lo que parece correcto y lo que se siente bien. Adele sabe que quizás se está metiendo en problemas, "'Cause this is trouble, but it feels right" [Porque esto es un problema, pero se siente bien], pero al mismo tiempo, reclama su derecho a divertirse y tomar sus propias decisiones como una mujer adulta: "I am a grown woman and I do what I want to do" [Soy una mujer adulta y hago lo que quiero hacer]. La repetición de la frase "Lord, don't let me let myself down" [Señor, no dejes que me falle a mí misma] es como un ruego para no cometer los mismos errores y proteger su propio corazón mientras se permite vivir de nuevo.