Louanges significa «elogios» o «alabanzas», y suele tener un matiz solemne o religioso, como cuando se glorifica a alguien o a una divinidad. En la canción, Pomme menciona «ma mère et ses louanges» al disculparse ante los dioses, creando una atmósfera íntima y espiritual poco común en las canciones cotidianas.
En «On Brûlera», Pomme imagina a dos mujeres que quieren irse juntas del mundo, sin separarse ni siquiera ante la muerte. «On brûlera toutes les deux» [las dos arderemos] y «En enfer, mon ange» [en el infierno, mi ángel] mezclan una imagen religiosa con un apodo tierno. La narradora pide perdón a los dioses y a su madre, conoce «toutes les prières» [todas las oraciones] y «tous les vœux» [todos los deseos o promesas], pero dice que nada cambia su decisión: quiere partir con su amada y morir entre sus brazos.
La canción se vuelve especialmente física cuando aparece el mar: «Que la mer nous mange le corps» [que el mar nos devore el cuerpo] y «Que le sel nous lave le cœur» [que la sal nos lave el corazón]. El agua borra, muerde y limpia a la vez. Aunque la última versión dice «si le sel nous pique le cœur» [si la sal nos escuece el corazón], el amor permanece: «Je t’aimerai encore» [te seguiré amando] se repite una y otra vez. Es una promesa absoluta, dulce y bastante oscura: ni el infierno, ni la muerte, ni el mar consiguen separarlas.