Bélugas son ballenas blancas del Ártico, conocidas por sus sonidos y su aspecto distintivo. En la canción, su imagen aparece como símbolo de la fragilidad de la naturaleza, mientras sus vidas se apagan por culpa de la indiferencia humana. Es una palabra poco común, visual y muy memorable.
En «À Perte De Vue», Pomme, artista francesa, mira hacia el océano y encuentra allí «des cœurs au fond de l’océan» [corazones en el fondo del océano]. La imagen de las ballenas es especialmente fuerte: la canción critica la idea cómoda de que «les baleines ne pleurent pas» [las ballenas no lloran]. La voz que canta quiere hablar del daño que causamos, pero teme que las palabras se quiebren: «Comment parler de ça / Sans briser ma voix» [¿Cómo hablar de esto / sin romper mi voz?]. “Les géants” [los gigantes] son las ballenas y otros animales marinos, amenazados por «nos mains qui les tuent» [nuestras manos que los matan].
La segunda parte muestra cuerpos que parecen «de grands drapeaux blancs» [grandes banderas blancas], esforzándose por alcanzar la primavera y una luz que no se ve. El título, «À perte de vue», significa “hasta donde alcanza la vista” y amplía esa escena: el mar parece no terminar, pero tampoco termina el daño. El final acusa nuestra costumbre de fingir que todo está bien, mientras «sous leurs yeux s’éteignent les bélugas» [ante sus ojos se apagan las belugas]. Es una canción tierna y directa, con una pregunta incómoda: si sabemos lo que hacemos, ¿cómo vamos a salvar a estos animales?