Mascații es una forma coloquial rumana para referirse a los agentes de policía enmascarados, normalmente unidades especiales que participan en arrestos de alto riesgo. En la canción aparece en la imagen dramática de los agentes arrestando al “rey de una generación”, por lo que es una palabra muy visual y memorable.
En «Condamnare», Dani Mocanu, artista rumano, habla desde la voz de un hombre sentenciado a seis años y medio. La letra presenta su versión del caso: la televisión lo habría denigrado y un juez lo habría descrito como «șef de grupare, peștele cel mare» [jefe de una organización, el pez gordo]. Aquí, «pește» es jerga para alguien acusado de controlar o explotar a mujeres. También rechaza la acusación de haber ganado «un milion de lire» [un millón de libras] gracias al trabajo de varias chicas. La canción no prueba quién tiene razón: muestra su defensa, su rabia y sus acusaciones contra quienes, según él, mintieron.
El centro emocional está en su familia. Repite «Condamnare, condamnare, nu mă dai jos din picioare» [Condena, condena, no me derribas] y añade «Nu-ți permit așa ceva, să-mi superi familia» [No te permit algo así, que molestes a mi familia]. «Mascații» [los encapuchados] se refiere a agentes de fuerzas especiales durante una detención, mientras que «când vreodată ați văzut pește înecat?» [¿cuándo han visto un pez ahogado?] es su manera desafiante de decir que no piensa hundirse. Entre insultos a sus enemigos, críticas a la televisión y declaraciones que considera falsas, la canción convierte una condena judicial en un grito de resistencia: podrán alejarlo de sus hijos, dice, pero no le quitarán las ganas de levantarse.