Bohème se refiere a un estilo de vida bohemio, caracterizado por ser poco convencional, artístico y a menudo con recursos limitados. Es una palabra clave en la cultura francesa y en esta canción.
En el contexto de "La Bohème", Aznavour la usa para evocar la juventud de los artistas en Montmartre, donde a pesar de la pobreza ("nous ne mangions qu'un jour sur deux"), había felicidad, creatividad y esperanza. Es una palabra que encapsula la nostalgia por un tiempo de libertad y pasión artística.
En «La Bohème», Charles Aznavour recuerda su juventud artística en Montmartre, un barrio de París asociado aquí con pequeños talleres, cafés y una vida de pintores y poetas. El narrador vivía en un alojamiento humilde, un garni, que apenas tenía buena apariencia, pero allí conoció a una modelo que posaba desnuda mientras él pasaba hambre. La frase «La bohème, ça voulait dire on est heureux» [La bohemia quería decir que éramos felices] resume la contradicción: comían solo un día de cada dos, pero seguían esperando la gloria y creyendo que tenían talento. Incluso aceptaban pintar un cuadro a cambio de una comida caliente, y recitaban versos alrededor de una estufa para olvidarse del invierno.
La canción también tiene noches de trabajo y deseo: el pintor retoca durante horas «la ligne d’un sein» [la línea de un pecho] y «le galbe d’une hanche» [la curva de una cadera], hasta sentarse al amanecer ante un café con leche, agotado y encantado. Para ellos, la bohème significaba tener veinte años, ser jóvenes y estar un poco locos, viviendo «de l’air du temps» [del aire de los tiempos], una expresión que sugiere vivir con muy poco y dejarse llevar por el momento. Pero al volver años después a su antigua dirección, el narrador ya no encuentra el taller ni reconoce las calles: el nuevo Montmartre parece triste y los lilas han muerto. La última repetición, «Ça ne veut plus rien dire du tout» [Ya no significa absolutamente nada], deja una conclusión amarga: la palabra sigue allí, pero el mundo de esa juventud desapareció.