Stardust significa literalmente “polvo estelar”, las partículas de estrellas que flotan en el espacio. En la canción, se usa de forma poética para representar los recuerdos, la magia y los pequeños fragmentos de una relación que quedaron atrás, como si su amor todavía brillara en el universo.
En “Stardust”, Ashe recuerda una relación que alguna vez parecía imposible de ignorar: “We were something to see once, people’d stop and stare” [Éramos algo digno de ver; la gente se detenía a mirar]. La pareja atraviesa el cielo “like a summer flare” [como una llamarada de verano], una imagen breve, brillante y difícil de olvidar. Pero todo termina mal: se devuelven las llaves y una camisa, mientras “a thousand little pieces of us” [mil pequeños pedazos de nosotros] quedan esparcidos por el universo. La canción convierte esa ruptura en polvo de estrellas, con recuerdos muy concretos: un césped amarillo, un jardín al anochecer, Vermont, los árboles de hoja perenne y una página del “storybook” [libro de cuentos] donde empezó la relación.
Lo más bonito es que la narradora no quiere borrar ese pasado. Pregunta: “Don’t you wanna dance in the stardust that we left behind?” [¿No quieres bailar en el polvo de estrellas que dejamos atrás?]. Aunque están solos y ya no leen “el final” de su historia, ella todavía imagina a los dos en el jardín y pide que la abracen, la hagan girar y admitan que se extrañan. “Stardust” mezcla una separación bastante práctica, con llaves y ropa devueltas, con el deseo muy poco práctico de volver por un instante a aquella magia compartida.