Resigned significa 'resignado' o 'aceptar algo inevitable, a menudo con tristeza o sin entusiasmo'. Es una palabra que transmite una sensación de rendición ante una situación que no se puede cambiar.
En la canción, Amy Winehouse canta "Love is a fate resigned" (El amor es un destino resignado), expresando la dolorosa aceptación de que el amor, para ella, siempre termina en derrota. Esta palabra encapsula perfectamente el tono melancólico y la temática de pérdida del juego del amor en la canción.
¿Alguna vez has apostado todo sabiendo que vas a perder? Amy Winehouse convierte aquí el desamor en una mesa de casino donde las cartas vienen marcadas desde el principio. Arranca diciendo "For you I was a flame / Five story fire as you came" ("Para ti fui una llama / Un incendio de cinco pisos cuando llegaste"). Empezó con pura combustión, pero pronto todo se derrumba: "What a mess we made / And now the final frame" ("Vaya desastre armamos / Y ahora el fotograma final"). Trata la ruptura casi como el rollo de una película antigua que llega a su último cuadro.
El tema está lleno de términos de juego de azar. Amy llama a su pareja "gambling man" ("hombre jugador / tahúr") y suelta la expresión "til' the chips were down" ("hasta que la situación se puso difícil"). En inglés, "when the chips are down" viene directo del póker: significa llegar al momento límite donde se acaban las fichas y se ve la verdad de las cosas. Ella admite que jugó a ciegas ("Tho' I batted blind"), luchó contra probabilidades absurdas ("over futile odds") y siente que los mismos dioses se burlaron de su jugada ("laughed at by the Gods"). Es una confesión directa y sin rodeos: a veces amar es meterse en una partida sabiendo que la banca siempre gana.