Dingueries es una palabra coloquial y un poco inusual que se traduce como 'locuras' o 'cosas de locos'. No es una palabra que se escuche todos los días, lo que la hace interesante y memorable.
En la canción, Stéphane canta: "Dire merci à toutes ces dingueries qui nous ont détruites un peu". Aquí, se refiere a todas esas situaciones o acciones "locas" que, aunque les causaron daño, también formaron parte de su historia y de lo que los unió. Es una forma muy francesa de expresar gratitud por las experiencias, incluso las difíciles.
En «Nouveau Départ», Stéphane imagina una separación que no tiene por qué ser el final. La relación se ha desgastado entre discusiones, orgullo y heridas: «À force de parler, de s'écouter, de s'énerver» [de tanto hablar, escucharse y enfadarse]. Hay una frase especialmente directa: «C'est l'avenir qui nous a forcées à nous quitter» [es el futuro lo que nos obligó a separarnos]. Por eso la narradora acepta tomar distancia: «Alors je dis pas non à ce qu'on se sépare, pour un nouveau départ» [no me opongo a que nos separemos, para empezar de nuevo]. En francés, je dis pas non es una forma coloquial de decir «no me niego» o «no me parece mal». La idea no es abandonar sin más, sino dejarse caer para poder reencontrarse mejor, con tiempo y con más espacio.
La canción también mira hacia quienes rodean a la pareja. La pregunta «Est-ce que les gens sont jaloux?» [¿será que la gente tiene celos?] muestra una presión externa que alimenta la confusión, mientras que los demás pueden hacer creer cosas y luego traicionar «par derrière» [por la espalda]. Aun así, la voz deja de buscar excusas para el pasado y decide seguir adelante «main dans la main» [de la mano], aunque ahora estar lejos sea doloroso, incluso «cruel» [cruel]. La imagen de «se faire couper les ailes» [que te corten las alas] expresa la sensación de perder libertad o impulso. Es una canción de despedida con una apuesta curiosa: separarse hoy para que la historia, en vez de romperse del todo, pueda empezar de otra manera.