Glasögonormen significa literalmente «el gusano de las gafas» y se usa de forma despectiva para referirse a una persona con gafas, especialmente alguien visto como un empollón o nerd. En la canción, la palabra refuerza el tema de los töntar, los inadaptados o «pringados», y destaca por su imagen tan peculiar y memorable.
En «Töntarna», Kent presenta una historia de lealtad, humillación y venganza con imágenes muy directas. El título significa «los pringados» o «los raritos»: tönt es una persona vista como torpe, poco popular o ridícula. La voz que canta exige: «Så häng dem högt» [«Entonces, cuélgalos bien alto»] y repite «Jag kräver hämnd» [«Exijo venganza»]. Es una frase deliberadamente exagerada y brutal, más cercana a una fantasía de castigo que a una explicación detallada de lo ocurrido. En medio de esa furia, le habla a una hermana menor: «Lägg dig ner och sov, lilla syster» [«Acuéstate y duerme, hermanita»], como si le pidiera descansar y esperar el momento adecuado. La línea «bida din tid» significa esperar con paciencia hasta que llegue la ocasión.
La relación entre los dos se vuelve más concreta en los recuerdos de fiestas. Ella lloraba delante de los invitados y se desmoronaba, mientras la voz dice: «Jag byggde upp dig bit för bit, igen» [«Te reconstruí, pedazo a pedazo, otra vez»]. Él, en cambio, no era invitado: aprendió a esperar solo. Se describe con humor triste como «Glasögonormen» [literalmente, «el gusano de las gafas», una forma burlona de referirse a alguien con gafas y aspecto de empollón], el que la lleva a casa sin pedir nada a cambio. También aparece una escena muy física: ella lo abraza con fuerza en la parte trasera de su bicicleta y luego cae con dureza. Entre el cuidado, la espera y el deseo de colgar a «los pringados», la canción deja fragmentos de una alianza intensa, casi secreta, entre dos personas que intentan mantenerse en pie.