Stoned se refiere a estar bajo los efectos de las drogas, especialmente la marihuana. Es una palabra coloquial y directa que no se encuentra en todas las canciones, lo que la hace interesante.
En el contexto de la canción, John Mayer canta "Who says I can't get stoned", expresando un deseo de libertad y de hacer lo que quiera, sin importar las expectativas sociales. Es una declaración de independencia personal y un reflejo de un estado de ánimo despreocupado.
Who Says es el manifiesto relajado y algo irreverente de John Mayer sobre la libertad personal. Con un tono desenfadado, el cantante se pregunta una y otra vez “¿quién dice que no puedo…?” para desafiar normas sociales, responsabilidades y recuerdos que le pesan. Desde la idea de quedarse en casa “colocado”, hasta planear un viaje a Japón sin importar si finalmente va, Mayer pinta escenas cotidianas de escapismo que simbolizan su deseo de controlar su propia narrativa, reescribir su historia y decidir qué hacer con su tiempo y su cuerpo.
Detrás de esta actitud bohemia late también cierta nostalgia: las menciones a las noches largas en Nueva York, Baton Rouge o Austin y la frase “ha pasado mucho tiempo desde los 22” revelan que el artista está comparando la espontaneidad de la juventud con la vida adulta. El resultado es una canción que mezcla ironía y sinceridad mientras reivindica el derecho a fallar, a probar, a desconectar y, sobre todo, a elegir. En pocas palabras, Mayer convierte el simple acto de “ponerse stoned” en un símbolo de independencia y autoafirmación frente a las expectativas del mundo.