Déveine significa "mala suerte" o "desgracia". Es una palabra francesa poco común y expresiva, formada con un matiz casi literario para describir una racha desafortunada.
En la canción aparece en «Un soir de déveine», es decir, "una noche de mala suerte". Su sonido y su tono sombrío intensifican la sensación de pérdida y de destino cruel que recorre la letra.
En «Mille Vagues» («Mil olas»), Feu! Chatterton habla desde los días inmediatamente posteriores a una pérdida. La noticia todavía parece imposible: «Quelques jours à peine / Difficile de croire / Que tu n’es plus là» [«Apenas han pasado unos días / Es difícil creer / Que ya no estás»]. La despedida llega de golpe, por «un soir de déveine» [«una noche de mala suerte»], una expresión coloquial que presenta lo ocurrido como un golpe de azar, sin explicación ni consuelo. La imagen de las olas es enorme y física: «Mille vagues t’emportent» [«Mil olas te arrastran»] y «Mille vagues te renversent» [«Mil olas te derriban»]. La persona ausente parece ir hacia «ton nouveau rivage» [«tu nueva orilla»], un lugar «si proche et si loin» [«tan cerca y tan lejos»].
El último mensaje solo dice «à demain» [«hasta mañana»], pero aquí ese mañana se vuelve eterno. El narrador relee unas pocas palabras, ordena los cajones de su memoria para encontrar a esa persona y conserva los recuerdos en silencio: «Je te garde pour moi» [«Te guardo para mí»]. La canción también admite que nadie sabe qué viene después: «On ne connaît pas l’après» [«No conocemos lo que viene después»]. Entre el movimiento inmenso de las olas y esos cajones íntimos, la letra pasa de la conmoción a una decisión pequeña y muy humana: guardar para sí lo que todavía queda.