Ewigkeiten significa literalmente «eternidades», pero en alemán se usa para expresar que ha pasado muchísimo tiempo. En la canción, „Wir haben uns Ewigkeiten nicht gesehen“ transmite la emoción de reencontrarse con alguien después de una larga ausencia, lo que hace que esta palabra resulte poética y memorable.
En «Das Leben wieder lieben», Tim Bendzko canta sobre reencontrarse con un amigo después de muchísimo tiempo. Al principio, el narrador dice que ya no aguanta más estar encerrado: ama sus propias cuatro paredes, pero necesita volver a salir. Con esa persona, todo se vuelve sencillo: «Alles fühlt sich so leicht an mit dir» [Todo se siente tan fácil contigo]. No busca recuerdos ni souvenirs; prefiere caminar otra vez por las calles de su ciudad, como en los comienzos, cuando las noches parecían especialmente largas. La frase del título, «Wir das Leben wieder lieben» [Volvemos a amar la vida], funciona casi como un grito de celebración: estar juntos le devuelve las ganas de vivir cada momento.
Lo bonito es que la amistad no depende de fingir que nada ha cambiado. Han pasado muchas cosas entre quienes eran y quienes son ahora, y el narrador admite: «Auch wenn ich mich verändert hab’» [Aunque he cambiado]. Aun así, entre ellos no cabe ni una hoja de papel, una forma de decir que la distancia no ha creado una barrera. No necesitan retroceder en el tiempo, porque «Das Beste passiert jetzt und hier» [Lo mejor ocurre ahora y aquí]. Al final se abrazan, la noche se les escapa sin que la noten y hasta imaginan que los mejores días todavía están por llegar. Es una canción cálida y directa sobre salir de casa, recuperar una amistad y descubrir que la vida vuelve a sentirse como antes, aunque las personas hayan cambiado.