Patrick Watson empieza con una confesión: "I'm not gonna lie, I'm not a nice nice guy" (no voy a mentir, no soy un tipo tan bueno). Pero la canción no va de él. Va de alguien a quien ve pasarlo mal: lo ve "wandering through the streets" (vagando por las calles), sonriendo "like it isn't real" (como si no fuera real), y le pregunta una y otra vez si está otra vez "in the madman's hands" (en manos del loco). Esa imagen se repite como un estribillo y deja claro que la otra persona está atrapada en algo que la supera.
Lo bonito es que su respuesta es sencilla y casi tímida. No promete arreglar nada: solo dice "I want you to know, you ain't alone" (quiero que sepas que no estás solo) y que preferiría tumbarse a su lado "instead of staring at the black mirror all night long" (en vez de mirar el espejo negro toda la noche), una forma muy gráfica de hablar de la pantalla apagada del móvil. Hay frases para robar: "Why not let the worries worry for themselves for a change?" (¿por qué no dejar que las preocupaciones se preocupen solas, para variar?) es un juego de palabras genial con worry, que es a la vez sustantivo y verbo.
Para aprender inglés, fíjate en las formas coloquiales: gonna es going to, wanna es want to, y ain't sustituye a am not / are not / isn't. "Let you down", que cierra la canción tres veces, significa decepcionar a alguien. Y el saludo del título va cambiando: good morning, good afternoon... como si acompañara a esa persona durante todo el día.