Aggrovigliare significa 'enredar' o 'enmarañar', y se usa para describir algo que se vuelve complicado o confuso, como hilos que se anudan.
En la canción, Olly canta: "Certi fili del discorso si possono aggrovigliare" (Ciertos hilos del discurso se pueden enredar). Esta metáfora es muy visual y se refiere a cómo las conversaciones o los pensamientos pueden volverse complejos y difíciles de desenredar, lo que la convierte en una palabra interesante y evocadora.
En “Menomale Che C’è Il Mare”, Olly y JVLI convierten el mar en una salida para los pensamientos que pesan. La frase del título, “menomale che c’è il mare” [menos mal que existe el mar], suena coloquial y aliviada: el mar se lleva cada pensamiento “a mischiarsi con il cielo” [a mezclarse con el cielo] para que no vuelva. La canción distingue entre quererse y simplemente tolerarse, y admite que las conversaciones también pueden enredarse. Pero basta sentarse juntos en ese lugar junto al agua, escuchar a los pescadores silbar y cantar “la-la-la-la-la” para que todo se arregle “in un attimo” [en un instante]. Es una solución sencilla, casi descarada, y por eso resulta tan simpática.
También aparece una imagen muy bonita de la amistad: te quiere de verdad quien conoce tus puntos débiles y no los usa contra ti; quien te da voz cuando no puedes hablar y te mantiene a flote cuando el barco se inclina. La letra no exige que dos personas sean iguales para sostenerse. Solo pide estar ahí, reírse incluso de lo raro y dejar que el mar se lleve los problemas. Y si las palabras fallan, queda el consejo más fácil de cantar: “E tu canta” [y tú canta].