Pira viene del verbo coloquial portugués pirar, que significa “volverse loco” o “enloquecer”. En la canción, “seu jeito de olhar pira minha consciência” expresa que su manera de mirar le descontrola la mente y la deja completamente cautivada.
En «Olhos Castanhos» («Ojos marrones»), Luísa Sonza canta un amor directo, cariñoso y un poquito exagerado, en el mejor sentido. La persona amada la conquista con sus ojos, su sonrisa, sus abrazos y su manera de mirar. Cuando dice «Eu amo seus olhos castanhos» [Amo tus ojos marrones], no está buscando una metáfora complicada: empieza por un detalle físico y lo convierte en una declaración constante. También admite que repite mucho «eu te amo» [te amo], como si decirlo una y otra vez fuera una forma de hacer crecer la pasión. La expresión «pira minha consciência» [me vuelve loca la cabeza] es coloquial: su mirada la altera por completo.
La canción imagina el amor como una flor que necesita cuidado: «É regando que a flor nasce, é amando que o amor floresce» [Regando nace la flor, y amando florece el amor]. La suerte acercó a la pareja y el destino la unió «no tempo certo» [en el momento adecuado], después de limpiar un corazón que estaba «pó» [hecho polvo]. La imagen se vuelve todavía más intensa cuando la cantante dice que Dios hizo de dos personas «um só» [una sola]. Y el futuro aparece con mucha ternura: le pide a Dios que cuide cada paso para que algún día su hijo tenga los rasgos de esa persona. Es una canción de amor entregado, con abrazos, calor, fe y una promesa familiar enorme.