Klatergoud se traduce literalmente como "oro falso" u "oropel". Es una palabra que evoca la imagen de algo que brilla y parece valioso, pero que en realidad carece de sustancia y valor real.
En la canción, K3 la usa para criticar cómo se destruye la naturaleza, como un árbol milenario, para obtener algo que parece valioso pero que es superficial y sin importancia, como el "klatergoud". Es una metáfora poderosa sobre la priorización de lo material sobre lo verdaderamente valioso.
«De Aarde Beeft» significa «La Tierra tiembla». K3 presenta una canción ecologista directa y fácil de cantar, pero con imágenes bastante serias: coches que corren por la calle, un mundo que va demasiado deprisa y un iceberg que cae al mar. Mientras tanto, los ministros aparecen en la televisión diciendo que no pasa nada: «ach, het valt wel mee» [«bah, no es para tanto»]. El repetido «My god» [«Dios mío»] suena como una reacción de sorpresa y enfado ante tanta indiferencia.
La canción recuerda que el planeta se comparte «met alles dat leeft» [«con todo lo que vive»] y que también se entrega a los hijos. Un árbol de mil años es talado y sustituido por «klatergoud» [«brillo barato» o «falso esplendor»], una imagen muy clara de destruir algo valioso por una ganancia superficial. La voz cantante no quiere que la frase «los niños son el futuro» se quede en palabras: pide decir «no» en voz alta y unir las manos. El estribillo insiste en que la Tierra tiembla, como una alarma que nadie debería seguir ignorando.