Anbeginn significa «comienzo» o «principio de todo» y es una palabra literaria poco común en el alemán cotidiano. En la canción aparece en „Die Macht, die uns von Anbeginn vereint“, es decir, «el poder que nos une desde el principio», dando a su amor una dimensión profunda y casi destinada.
En «Blatt Im Wind», Dota Kehr presenta un amor lleno de deseo y de silencio. La persona que habla pide: «Lass mich das Pochen deines Herzens spüren» [Déjame sentir el latido de tu corazón], como si tocar el cuerpo de la otra persona fuera más fácil que confesar lo que lleva dentro. También le pide que abra «all die geheimen Türen» [todas las puertas secretas], mientras sus propias puertas están cerradas por un cerrojo. La imagen es muy clara: quiere intimidad, pero no consigue decir «te quiero» ni dejar salir el llanto. «Meine Tränen bleiben ungeweint» [Mis lágrimas quedan sin llorar] es una forma directa y dolorosa de hablar de todo lo que se reprime.
El amor aparece aquí como una fuerza que une desde el principio y que, paradójicamente, terminará separando a los dos: «Die Macht, die uns von Anbeginn vereint / Wird uns am letzten aller Tage trennen» [El poder que nos une desde el principio / nos separará en el último de todos los días]. Para ahogar el dolor, la voz responde con besos; guarda su secreto «wie ein Kind» [como un niño], algo que necesita proteger. Y entonces llega la imagen del título: «Ich bin ein Blatt, zu früh vom Baum gerissen» [Soy una hoja arrancada del árbol demasiado pronto]. Es una comparación frágil y muy concreta: alguien separado de su lugar antes de tiempo, llevado por el viento y sin saber dónde caerá. La pregunta final, «Ob alle Liebenden so einsam sind?» [¿Acaso todos los amantes están tan solos?], deja la canción suspendida entre la ternura y una duda bastante brutal.