Radieră significa 'borrador' en rumano. Es una palabra interesante porque no es común en las letras de canciones y su uso aquí es metafórico y un poco enigmático.
En la canción, la frase "Eu greu în simplu verde tu o radieră" (Yo difícil en verde simple, tú un borrador) sugiere un contraste. El narrador se describe como algo complicado o difícil de entender, mientras que la persona a la que se dirige es como un borrador, quizás capaz de simplificar, eliminar problemas o incluso borrar la complejidad del narrador. Es una imagen poética que invita a la reflexión.
En «Bem Coniac», Carla’s Dreams, junto a Magnat y Feoctist, mezcla un desengaño amoroso con una noche cada vez más absurda. La voz recuerda a alguien que no lo quiso ni lo esperó: «Tu nu m-ai iubit, nu m-ai dorit și nu m-ai așteptat» [No me amaste, no me quisiste y no me esperaste]. Después aparecen imágenes raras y divertidas: él se compara con una nube después de la lluvia y mira a la otra persona como si leyera una hoja en blanco. La frase «Eu beau coniac» [Yo bebo coñac] cambia el rumbo: en vez de explicar el corazón herido, el narrador se sirve una copa.
A partir de ahí, el estribillo convierte el coñac en una especie de consigna colectiva: «Bem coniac» [Bebemos coñac]. Se nombran Chișinău y varios barrios de la capital moldava, como Ciocana, Botanica, Râșcani y Buiucani, y luego aparecen Francia, Alemania, Italia, España y Portugal. La gracia está en llevar la bebida a todas partes, aunque la letra también marca límites: «Dar în parc nu bem coniac, că nu se poate în parc coniac» [Pero en el parque no bebemos coñac, porque no se puede beber coñac en el parque]. Entre vendedores, maletas, tejados y vecinos con nombre propio, la canción pasa de una decepción íntima a una fiesta caótica, muy local y también extendida por el mundo.