La palabra divane significa 'loco' o 'demente', pero tiene un matiz más poético y afectuoso que su equivalente directo, ya que suele usarse para hablar de alguien perdidamente enamorado, no de una locura real. Es una forma tierna de exagerar un sentimiento.
Buray canta "Deli divane" ("Loco perdido") y también "Şu divane gönlüm rüyada" ("Este corazón loco está soñando"), describiendo un amor tan intenso que roza la locura. La repetición de la palabra refuerza esa sensación de estar completamente entregado a la pasión.
En “Deli Divane”, Buray, artista de Turquía, canta como alguien completamente rendido ante una persona que desea con desesperación. “Yandım bi yare” [me he quemado por un amor] usa yâr, una palabra poética para “persona amada”, mientras que bi es la forma coloquial de bir, “un” o “una”. En “Bulsak bi çare” [si encontráramos una solución], el corazón busca una salida, pero enseguida admite que no escucha consejos: “Faydasız nasihatlar, ne söylesem boşuna” [consejos inútiles, diga lo que diga es en vano]. El título, Deli divane, describe a alguien loco de amor, fuera de sí y sin mucho control.
La persona amada parece venir de otro universo: “Sanki başka dünyadan ışınlandı dünyama” [como si se hubiera teletransportado desde otro mundo al mío]. La comparación “O uzaydan, ben alaturka” [esa persona es del espacio, yo soy alaturca] es divertida y muy visual: una figura extraterrestre frente a alguien más tradicional, de estilo “alaturca”. Su corazón se siente atrapado: “Yüreğime sorsalar hapis kalmış burada” [si le preguntaran a mi corazón, diría que está preso aquí], aunque también fantasea con escapar en cuanto aparezca una oportunidad. Y cuando canta “Beni kurtar Allahım daha çok tutulmadan” [Dios mío, sálvame antes de enamorarme aún más], la súplica suena casi cómica, porque sus ojos ya están “en sus luces”. Al final, “Bak taş koyuyor herkes yoluma, kaldım biçare” [mira, todos ponen piedras en mi camino, me he quedado desamparado] convierte el enamoramiento en una carrera llena de obstáculos, mientras el corazón sigue repitiendo que la quiere.