Betrayed significa 'traicionado'. Es una palabra fuerte que evoca engaño y deslealtad, y no es común encontrarla en todas las canciones.
En el contexto de la canción, Bob Dylan hace una referencia directa a la historia bíblica de Jesús, quien fue "betrayed by a kiss" (traicionado por un beso) por Judas Iscariote. Esta palabra es clave para la reflexión del artista sobre la moralidad y la justificación de las acciones en nombre de una causa superior.
Esta canción es como si un chico del Medio Oeste se sentara contigo en la mesa de la cocina y te contara todo lo que le enseñaron sobre la historia de su país… y cómo ya no se lo acaba de creer. Desde el principio, cuando dice que su nombre y su edad no importan, deja claro que podría ser cualquier persona que creció oyendo que su país “tiene a Dios de su lado” [“has God on its side”]. A partir de ahí va pasando por las guerras que aprendió en el colegio, desde los ataques a los nativos americanos, la Guerra Civil y la guerra hispano-estadounidense, hasta la Primera y la Segunda Guerra Mundial, siempre con la misma idea martillando: si Dios está de tu parte, todo se justifica.
Lo fuerte es cómo la canción va subiendo el nivel: primero las guerras “heroicas”, luego el Holocausto, después el odio automático a los rusos, y al final las armas químicas y nucleares que podrían destruir el mundo con “un botón” [“one push of the button / and a shot the world wide”]. Dylan va mostrando lo absurdo y peligroso que es usar a Dios como excusa para no hacer preguntas: “you never ask questions / when God's on your side” [“nunca haces preguntas / cuando Dios está de tu lado”]. Cuando introduce a Jesús y a Judas, y se pregunta si Judas también tenía a Dios de su lado, lleva la idea hasta el límite. Y el cierre es brutal: si de verdad Dios está de nuestro lado, entonces lo que debería hacer es “detener la próxima guerra” [“He'll stop the next war”]. La canción suena sencilla, pero es una bomba contra la forma fácil de justificar cualquier guerra con la palabra “Dios”.