Decisions significa 'decisiones'. Aunque es una palabra común, en esta canción se repite como un recordatorio constante de las elecciones que marcan nuestra vida, buenas o malas.
En la letra, "Makin' bad decisions" (Tomando malas decisiones) admite con honestidad y un poco de humor los errores cometidos. La repetición de la palabra le da a la canción un tono despreocupado sobre las imperfecciones humanas.
Bad Decisions nos transporta a un viaje de guitarras retro y letras que mezclan romance torcido y nostalgia setentera. Desde el arranque con "Moscú, 1972", Julian Casablancas se inventa un escenario vintage para confesar que vive cantando en sueños y colecciona errores como si fueran trofeos. El yo lírico se sabe enganchado a alguien cuya voz quiere anotar palabra por palabra, pero al mismo tiempo rehúye su mirada; desesperado, alza "pistolas" y "guantes" metafóricos buscando salvar la relación o salvarse a sí mismo.
En solo tres minutos, la banda neoyorquina convierte la autocrítica en un himno bailable. La frase repetida "I’m making bad decisions for you" revela un amor que se sacrifica, se contradice y se autoflagela: el protagonista ignora consejos, asume culpas y termina atrapado en un ciclo de errores voluntarios. Es una radiografía de esas elecciones impulsivas que tomamos para complacer a otros, con la energía garage y el gancho melódico que definen a The Strokes.