Dominic Fike nos lleva de viaje a su adolescencia en Florida con esta canción. Es una mirada nostálgica a una relación pasada, contrastando cómo eran las cosas cuando tenía 17 años con su vida actual de estrella de rock. Empieza recordando una época más sencilla: "1995, teens in the Florida breeze / Ice cream, shit was so sweet before everything" [Adolescentes de 1995 en la brisa de Florida / Helado, todo era tan dulce antes de todo]. Él no tenía nada y ella estaba en camino a la fama, y él solo quería ser parte de su mundo.
El coro revela el corazón de la historia: él pensaba que su esfuerzo sería suficiente para que la relación funcionara, pero se dio cuenta de que no fue así. La frase "White keys 'cause she's way too major for everything" [Teclas blancas porque ella es demasiado importante para todo] se repite, sugiriendo que ella siempre estuvo en otro nivel. Ahora que él es famoso y rico, reflexiona sobre cómo el mundo sigue girando y cómo algunas cosas, como ese amor juvenil, no estaban destinadas a durar: "The world is movin', we were never meant to stay" [El mundo se mueve, nunca estuvimos destinados a quedarnos].