
¡Imagina que tu ex solo te llamara de madrugada cuando necesitaba un poco de amor! Esa es la frustración que Drake nos comparte en “Hotline Bling” 📞🔥. El artista canadiense-estadounidense mezcla R&B con rap para confesar cómo extraña esas llamadas nocturnas que antes eran señal segura de cariño. Ahora, cada vez que suena el teléfono, él siente un vuelco en el pecho, preguntándose si realmente será ella… o si ese "bling" ya no significa lo mismo.
En el fondo, la canción retrata los celos y la inseguridad que aparecen cuando vemos a alguien rehacer su vida. Drake describe a su antigua pareja disfrutando la ciudad, vistiéndose diferente y saliendo con nuevas amistades, mientras él recuerda los días en que era su única compañía. Entre ritmos pegajosos y estribillos fáciles de cantar, Drake reflexiona sobre el cambio, el orgullo herido y la nostalgia de un amor que parece haberse movido demasiado rápido hacia adelante.
En "Massive", Drake se quita la coraza y nos invita a recorrer un carrusel emocional. El rapero canadiense admite que, aun rodeado de fama y fiestas, existe un vacío que solo puede llenar la persona que ama. Entre pensamientos solitarios y la urgencia de no perder esa conexión, confiesa su miedo a quedarse sin ella y recalca que su "funeral será épico" por la forma en que ha tratado a la gente: una mezcla de humor, vanidad y vulnerabilidad.
La canción gira en torno a la esperanza de una reconciliación. Drake reconoce que hay problemas reales pero se niega a rendirse sin luchar. Pide tiempo para que ambos "pongan el pasado detrás" y vuelvan a encontrarse, porque no quiere irse ni emocional ni físicamente. En pocas palabras, "Massive" es una súplica moderna: un himno bailable que esconde un corazón sensible que ansía amor, redención y una segunda oportunidad.
Falling Back es una conversación que Drake tiene consigo mismo y con esa persona que parece ir y venir. El artista combina confesiones de vulnerabilidad con su característico sentido de grandeza, creando un vaivén emocional: por un lado siente que se expone y no recibe lo mismo, por otro se recuerda que él es "the best" y que la otra parte siempre acabará regresando. Las repeticiones de falling back on me refuerzan esa idea de dependencia mutua y de ciclo infinito.
Entre dudas, orgullo y deseo, Drake refleja la paradoja de muchas relaciones modernas: la cercanía física no garantiza conexión real y el tiempo, lejos de curar, a veces solo revela más heridas. Con un ritmo hipnótico y frases pegajosas, la canción invita a preguntarnos cuánto cuidamos nuestra propia autoestima cuando el amor se vuelve un juego sin reglas claras.
“God’s Plan” es un himno en el que Drake combina confianza y gratitud. El rapero describe cómo, pese a que muchas personas le desean “bad things”, él mantiene la calma y evita el conflicto, confiando en que existe un plan superior que lo protege. A lo largo de la letra celebra su éxito, presume de cuidar tanto al Southside como al Northside de Toronto y recuerda sus inicios con sus amigos de siempre, dejando claro que no olvida de dónde viene ni a quiénes debe su éxito.
Al mismo tiempo, Drake muestra vulnerabilidad: admite que no siempre se siente bien, teme que lo extrañen solo cuando muera y reconoce que sin sus “broskies” no habría llegado tan lejos. Su fe en Dios y su círculo cercano se mezclan con un toque de humor (“solo amo mi cama y a mi mamá, lo siento”), convirtiendo la canción en un mensaje optimista sobre la importancia de la lealtad, la familia y la convicción de que todo sucede por una razón. Es una celebración de la fortuna y un recordatorio de devolver lo recibido, sin olvidar que el éxito también atrae envidia y desafíos.
¿Listo para deslizarte al ritmo de Drake? En “Toosie Slide”, el rapero de Toronto convierte unos pasos de baile simples en un himno viral que mezcla diversión y peligro. Mientras te indica "right foot up, left foot slide", Drake rinde homenaje a Michael Jackson y a la vez presume su propia vida callejera: chaleco de diseñador, bandolera Nike y la constante presencia de "una pieza" (arma). El resultado es una invitación a bailar que esconde la tensión de la realidad que lo rodea.
Más allá del TikTok y los retos de baile, la letra revela cómo Drake lidia con la fama y la lealtad en las calles. Habla de proteger a los suyos, de los enfrentamientos con rivales y de la presión de no perder a nadie más en su círculo. "Toosie Slide" funciona así en dos niveles: un tutorial de baile fácil de seguir y, al mismo tiempo, un recordatorio de que, para Drake, cada paso también puede ser un movimiento estratégico en el juego de la vida.
Way 2 Sexy es un himno de autoestima desmedida y humor descarado. Drake, Future y Young Thug toman el icónico estribillo de los 90 "I’m Too Sexy" y lo convierten en una celebración de la opulencia moderna: cadenas brillantes, coches de lujo, fiestas abarrotadas y un ego que no cabe ni en Milán ni en Tokio. La canción juega con la exageración y la ironía: son tan sexys que incluso las responsabilidades convencionales —peticiones, compromisos o reglas— resultan insuficientes para ellos.
Más allá de la jactancia, el tema pinta el estilo de vida del rapero de alto nivel: dinero que nunca se acaba, diseñadores de moda, sustancias, romances fugaces y una confianza que roza lo cómico. Al repetir “too sexy” para todo, los artistas se burlan de sí mismos y de la cultura del exceso al mismo tiempo, mientras invitan al oyente a soltarse, divertirse y, por qué no, sentirse un poquito más sexy también.
Wants And Needs nos sumerge en la vida vertiginosa de Drake y Lil Baby, donde el lujo, el éxito y las tentaciones se mezclan con reflexiones sobre la fe. Entre carros Benz, relojes suizos y viajes a Ibiza, Drake confiesa que los millones («M’s») y las mujeres perfectas lo rodean, pero al mismo tiempo siente el peso de sus pecados y la necesidad de “un poco de Jesús” en su vida. El canadiense se muestra orgulloso de su progreso, alardea de su talento para crear éxitos y deja claro que las críticas y la competencia no lo intimidan.
Lil Baby entra con la misma energía ostentosa: presume de joyas, Birkin bags y un estilo de vida donde nada se detiene, ni siquiera los asuntos sentimentales secretos. Sin embargo, bajo las rimas sobre disparos que no fallan y negocios que crecen, también hay una lucha interna entre lo que desea y lo que realmente necesita. En conjunto, ambos raperos presentan un retrato honesto y contradictorio de la fama: brillo imparable por fuera, búsqueda espiritual por dentro.
“Sticky” de Drake nos sumerge en una fiesta de autos lujosos, joyas personalizadas y lealtad inquebrantable al barrio. El rapero de Estados Unidos presume su éxito —desde su marca de joyería Homer hasta viajes en Sprinters a Quebec— mientras lanza guiños a su madre, quien deseaba un camino “corporativo”, y a sus amigos de toda la vida, el G-Block y el D-Block. El estribillo “You know how sticky it get” transmite esa sensación de momentos intensos, complicados y “pegajosos” que trae la fama: encuentros amorosos explosivos, la presión de ser el mejor y la tensión con rivales que inflan el pecho pero no aguantan la comparación.
Detrás del brillo, Drake reflexiona sobre el costo del éxito y advierte a quienes lo subestiman. Entre referencias a diseñadores como Virgil Abloh y el apoyo a amigos encarcelados (“Free Big Slime”), el tema mezcla celebración y desafío:
Nice For What es un himno de empoderamiento femenino en clave de fiesta. Sobre un ritmo inspirado en el bounce de Nueva Orleans, Drake celebra a las mujeres que trabajan duro, pagan sus propias cuentas y se dan el gusto de brillar cuando cae la noche. El cantante reconoce sus largas jornadas (“Work at 8 a.m., finish around five”), sus días oscuros y su derecho a divertirse sin pedir permiso. Con frases como “You gotta be nice for what to these niggas”, les recuerda que no deben ser complacientes con nadie y que merecen disfrutar la vida tal como son, móviles en mano y actitud en alto.
Más que una canción sobre relaciones, el tema gira en torno a la autoestima: dejar atrás a quien no cumplió sus promesas (“You said you'd care for me…”) y centrarse en lo que de verdad importa, la propia felicidad. Entre líneas, Drake rinde homenaje a la sororidad femenina (las amigas que se animan a salir un sábado) y a la cultura de las redes, donde cada selfie es una reivindicación de poder personal. En resumen, “Nice For What” mezcla fiesta, independencia y confianza para recordar que la vida es corta y que ningún “like” define tu valor… pero un buen baile sí puede levantar el ánimo. ¡A romper la pista! 🎉
¡Prepárate para subir el volumen! En "Nonstop", Drake se coloca en el centro del escenario y presume de un éxito que, como su Rollie, “no se detiene jamás”. Con un ritmo contagioso y frases llenas de confianza, el rapero canadiense–estadounidense celebra su evolución de “6 a 23” (como LeBron James cambiando de dorsal) y deja claro que su nuevo nivel de fama viene acompañado de respeto, fortaleza y grandes cifras de dinero. A lo largo de la canción, Drake menciona su dominio de la escena, su habilidad para cambiar el “flow” con solo “girar un interruptor” y cómo los que antes dudaban de él ahora buscan su atención.
Entre referencias a contratos millonarios, anillos lujosos y la presión de la competencia, el tema transmite un mensaje de perseverancia: quien trabaja duro y confía en su talento puede volverse imparable. “Nonstop” es, en esencia, un himno de autoestima que anima a no bajar el ritmo y a mantenerse firme frente a las críticas. ¡Ideal para motivarse mientras practicas tu español con música!
¡Prepárate para una dosis de adrenalina lírica! En “Energy”, Drake levanta la voz para desahogar la presión que siente cuando la fama atrae a oportunistas y falsos amigos. A lo largo del tema repite “I got enemies”, recordándonos que su éxito viene acompañado de gente que intenta absorber su energía, aprovecharse de su dinero e incluso cuestionar su autenticidad. Entre lujos, hipotecas y regalos, el rapero expone con ironía cómo muchos se acercan solo por interés mientras él protege su círculo más cercano y su salud mental.
El mensaje central es claro: Drake se niega a dejar que las críticas o la envidia le roben el impulso. Frente a rumores, amenazas y apariencias, el artista defiende la importancia de mantenerse fiel a uno mismo, cuidar la propia “vibra” y rodearse de personas reales. “Energy” es, en esencia, un himno de resistencia y autoafirmación que invita al oyente a reconocer a los que restan en su vida y a celebrar a los que realmente suman.
“I’m Upset” es una mirada sin filtros al torbellino emocional de Drake, donde el lujo choca con la paranoia. Desde el primer verso, el artista dispara cifras astronómicas -50, 100 y hasta 500 mil dólares- para ilustrar las “recompensas” simbólicas que siente sobre su cabeza: críticas, demandas y traiciones que amenazan su reputación y su paz mental. Drake se muestra desilusionado con quienes buscan aprovecharse de su éxito; insiste en que prefiere el dinero antes que el sexo y repite la frase “Can’t go fifty-fifty with no hoe” para dejar claro que no piensa compartir su fortuna con personas que, según él, solo fingen afecto.
A lo largo de la canción, el rapero combina confesiones personales con advertencias: menciona la presión de pagar manutenciones, la tentación de comprar un chaleco antibalas y hasta la frialdad que ha tenido que adoptar para sobrevivir. Este tema retrata el precio de la fama y revela un Drake cansado pero desafiante, decidido a proteger su alma en un entorno donde todo -desde las relaciones hasta los titulares- parece un juego de ajedrez en el que cualquiera puede ser el próximo enemigo.
¿Qué pasa cuando el artista más escuchado del planeta pulsa el botón de No molestar? En Do Not Disturb, Drake baja el volumen del glamour para abrirnos la puerta de su vida privada: largas noches en el estudio, la presión constante de la fama y el miedo a perder el control. A lo largo de la letra, el canadiense reflexiona sobre las amistades que cambian, el precio de la competencia y la forma en que el éxito puede sentirse tan solitario como una habitación silenciosa a las 7 a. m. en Alemania.
Mientras presume de logros —jets privados, estadios llenos y colaboraciones millonarias—, Drake confiesa inseguridades que todos reconocemos: la falta de sueño, el deseo de volver a la normalidad y la necesidad de proteger un corazón que late al ritmo de los flashes. El resultado es una crónica íntima que mezcla vulnerabilidad y confianza, dejando claro que el verdadero reto de su carrera no es alcanzar la cima, sino mantenerse allí sin perderse a sí mismo.
Started From The Bottom es un himno de superación en el que Drake celebra el largo camino desde sus días más humildes hasta la cima del éxito musical. Con el estribillo repetitivo —que funciona casi como un mantra— el rapero subraya que todo comenzó “en el fondo”, viviendo en casa de su madre, trabajando de noche y sorteando atascos para volver a casa. Cada verso recuerda las dudas que otros tenían sobre él, las discusiones familiares y la determinación que lo llevó a pasar de cobrar poco a llenar estadios por medio millón de dólares el show.
El tema no solo habla de logros personales, sino también de lealtad: “my whole team here” indica que Drake trae consigo al mismo equipo que lo acompañó desde el inicio. El mensaje es claro y directo: mantente fiel a tus raíces, reconoce a los que te apoyaron y no pierdas tiempo explicándole tu éxito a quienes dudaron. La canción funciona como una inyección de motivación para cualquiera que esté luchando por su sueño, recordándole que la constancia, la autenticidad y la confianza en uno mismo pueden convertir lo imposible en posible.
Take Care es como una charla nocturna entre dos amigos que se atraen, con la pista de un club sonando de fondo. Drake abre su corazón y le dice a Rihanna: yo sé que te han roto, pero no voy a huir de tus cicatrices. Mientras se turnan el micrófono, ambos confiesan sus inseguridades, los secretos que los mantienen despiertos y ese deseo tan humano de sentirse comprendidos. La promesa que repiten, I'll take care of you, no es solo romántica: es un pacto de cuidado mutuo, de darse espacio para sanar sin juicios, recordando que todos hemos “amado y perdido”.
Al mismo tiempo, la canción celebra la diversión y la libertad. Hay referencias a fiestas, cumpleaños y subidones, pero siempre con un recordatorio: cuando la música se apague, lo importante será quién se queda a tu lado. Con su mezcla de ritmos suaves y letras vulnerables, Drake y Rihanna convierten Take Care en un himno de empatía que invita a bailar mientras curas el corazón.
¿Qué hay detrás de ese ritmo irresistible que hace que todos queramos bailar? En One Dance Drake se encuentra en medio de la fiesta con una copa de Hennessy en la mano, pero su mente está en algo más profundo: la urgencia de aferrarse a un momento íntimo antes de volver a un entorno peligroso. Mientras confiesa Baby, I like your style, nos revela que las calles no son seguras y que, aun así, él no huye. Solo necesita un último baile, ese instante de conexión que lo haga sentirse protegido y le devuelva la calma antes de marcharse.
El “one dance” simboliza refugio, lealtad y esperanza. Drake pide strength and guidance para sus amigos, exige respuestas rápidas a sus mensajes y rechaza las discusiones porque el tiempo apremia. Al final, el deseo de un solo baile no es solo romance o diversión: es la búsqueda de un respiro espiritual y la prueba de que la unión con esa persona especial puede vencer el estrés, el peligro y las influencias externas que lo acechan.
¿De qué va “Headlines”?
Drake se coloca frente al espejo y presume la autoconfianza que ha construido a base de éxitos: "Overdose on confidence". El rapero reconoce que las fiestas, el alcohol y el dinero son el combustible de su presente, pero también admite que todo esto lo mantiene “flotando” entre la euforia y la desconexión. El tema funciona como un comunicado a detractores y viejos amigos: él escuchó que “se cayó”, necesitaba ese empujón para volver más fuerte. Ahora que ha regresado a los titulares, advierte que nadie quiere problemas con su círculo porque la lealtad de su crew es intocable.
En los estribillos Drake subraya tres ideas: el auténtico está en ascenso, el dinero domina su mente y los demás ya lo saben. Entre líneas defiende la evolución artística frente a quienes extrañan al “viejo Drake”, recordando que crecer implica dejar vacíos inevitables. El resultado es una mezcla de arrogancia, vulnerabilidad y promesa de permanencia que captura el momento exacto en que un artista decide celebrar sus logros mientras se aferra a su identidad. "Headlines" es, en pocas palabras, un brindis por el éxito y una advertencia para cualquiera que dude de él.
Forever es el grito de guerra de cuatro gigantes del rap que se niegan a bajar el ritmo. Drake inicia la marcha recordando que nadie le regaló nada y que su ambición no tiene fecha de caducidad. Al estribillo se suman Kanye West, Lil Wayne y Eminem, cada uno con versos rebosantes de ingenio, juegos de palabras y alardes de éxito. La canción mezcla imágenes de lujo (jets privados, centros comerciales cerrados para ellos) con referencias culturales divertidas (Space Jam, Nemo, Ferris Bueller) para mostrar un mismo mensaje: el trabajo incansable, la confianza total y la capacidad de convertir las críticas en combustible pueden hacer que la fama dure para siempre.
Escucharla es como presenciar una competencia amistosa entre campeones. Cada rapero eleva la apuesta con metáforas deportivas y rimas mordaces, creando una atmósfera de motivación pura: si quieres algo, persíguelo sin frenos y celébralo a lo grande. Al final, Forever se vuelve un himno para cualquiera que busque inspiración para romper límites y dejar huella eterna.