Forever es el grito de guerra de cuatro gigantes del rap que se niegan a bajar el ritmo. Drake inicia la marcha recordando que nadie le regaló nada y que su ambición no tiene fecha de caducidad. Al estribillo se suman Kanye West, Lil Wayne y Eminem, cada uno con versos rebosantes de ingenio, juegos de palabras y alardes de éxito. La canción mezcla imágenes de lujo (jets privados, centros comerciales cerrados para ellos) con referencias culturales divertidas (Space Jam, Nemo, Ferris Bueller) para mostrar un mismo mensaje: el trabajo incansable, la confianza total y la capacidad de convertir las críticas en combustible pueden hacer que la fama dure para siempre.
Escucharla es como presenciar una competencia amistosa entre campeones. Cada rapero eleva la apuesta con metáforas deportivas y rimas mordaces, creando una atmósfera de motivación pura: si quieres algo, persíguelo sin frenos y celébralo a lo grande. Al final, Forever se vuelve un himno para cualquiera que busque inspiración para romper límites y dejar huella eterna.