Червонец (chervonets) es una palabra fascinante que se refiere a una moneda de oro antigua o, más comúnmente, a un billete de diez rublos en la Rusia soviética. Es un término con un toque histórico y cultural que no se escucha a menudo en las canciones modernas.
En la letra, el cantante dice: "А в небе взять их просто негде, хоть за червонец, хоть за сто" (Y en el cielo simplemente no hay dónde conseguirlos, ni por un chervonets, ni por cien). Aquí, "червонец" se usa para enfatizar la imposibilidad de conseguir flores en el cielo, incluso si ofreciera una suma considerable de dinero, destacando su desesperación y el contexto de su viaje.
En «Сто часов» («Cien horas»), Yuri Loza cuenta el regreso breve de un hombre que ha pasado mucho tiempo lejos de la persona que ama. Llega en avión y solo puede quedarse cien horas, así que pide que dejen las malas noticias para después: «Мы наконец-то снова вместе» [Por fin estamos juntos otra vez]. Quiere que ella le quite el cansancio, que se acerque a él y que ambos pasen la noche despiertos. La frase «Я прилетел часов на сто» [He volado hasta aquí por cien horas] convierte el tiempo en una cuenta atrás: el reencuentro es dulce, pero ya tiene una fecha de final.
Hay detalles muy concretos que vuelven cercana la escena. Él nota que ella ha adelgazado y que parece más joven, mientras se disculpa por llegar sin flores: «А в небе взять их просто негде» [En el cielo, sencillamente, no hay dónde conseguirlas]. La mención de un «червонец» [un billete o moneda de diez rublos, en el uso coloquial] hace que la broma sea todavía más terrenal: ni por diez ni por cien puede comprar flores durante el vuelo. Después aparece la distancia que volverá a separarlos, junto con la espera de ella: «Тебя венок из ожиданий / На всю оставшуюся жизнь» [Para ti, una corona de esperas durante el resto de la vida]. Aun así, él confía en que ella esperará y promete regresar otra vez por esas mismas cien horas.