Orkan significa «huracán», una tormenta extremadamente fuerte y violenta. En la canción, el narrador dice que escucha el nombre de esa persona en el huracán, usando esta imagen dramática para expresar que su recuerdo sigue presente incluso en medio del caos.
¡Prepárate para cantar con Tokio Hotel! La banda alemana revisitó su gran éxito de pop rock con esta versión, y la intensidad de la letra sigue intacta desde el primer verso. Todo empieza en una habitación asfixiante donde "Das Fenster öffnet sich nich' mehr" [La ventana ya no se abre] y la última vela se apaga. Bill Kaulitz canta sobre una ausencia total: la habitación está llena del recuerdo de alguien y a la vez completamente vacía. En alemán usa la forma coloquial nich' en vez de nicht (no), un detalle genial para fijarte en cómo se habla en la calle. Justo cuando afuera se juntan las nubes negras, el protagonista decide que esperar una eternidad ya fue suficiente.
Ahí arranca la aventura épica del estribillo: atravesar una tormenta brutal para reencontrarse con esa persona. Promete cruzar el monzón ("Ich muss durch den Monsun" [Tengo que cruzar el monzón]), caminar "Am Abgrund entlang" [A lo largo del abismo] y llegar "Ans Ende der Zeit" [Al final del tiempo]. Suena dramático y casi de película fantástica, pero la convicción es total: cree escuchar el nombre del otro en pleno huracán y se aferra a la idea de que "Irgendwann laufen wir zusammen" [Algún día correremos juntos]. Es una canción sobre cruzar cualquier desastre climático con tal de que, al final, todo vuelva a estar bien ("Dann wird alles gut").