Make-believe se refiere a algo imaginario, fingido o inventado, como cuando alguien crea una historia que no es real. En la canción, describe las cosas que la otra persona dijo como si fueran producto de su imaginación, dando a entender que no eran verdad. Es una expresión memorable porque también puede funcionar como sustantivo, con el sentido de "juego de imaginación".
En “I Kinda Like That”, The Paradox presenta una relación que se descontrola y vuelve a empezar una y otra vez. La otra persona deja “your key and your name in the side of / my car” [tu llave y tu nombre en el costado de mi coche] y luego tiene una crisis en plena fiesta: una escena bastante pública y algo caótica. El narrador también reconoce que muchas acusaciones eran “make-believe” [inventadas, producto de la imaginación] y que acaba aceptando la culpa “again and again” [una y otra vez]. La frase “Got me fucked up” [me tienes muy confundido o emocionalmente alterado] es vulgar y directa, pero enseguida llega la confesión inesperada: “I kinda like that” [la verdad, eso me gusta un poco].
Lo más interesante es esa contradicción. La pareja repite el mismo ciclo: empieza mal, termina bien y convierte cada oportunidad en “a last chance” [la última oportunidad]. Aunque estar con esa persona hace que el narrador diga “I’m not myself” [no soy yo mismo], también le gusta sentirse como “somebody else” [otra persona]. En inglés, “kinda” es una forma informal de “kind of”, equivalente a “un poco” o “más o menos”; aquí suaviza una admisión que, en realidad, suena bastante clara. El estribillo repetido, “Say it right back” [dilo tú también], parece pedir que la otra persona confiese lo mismo: que este desorden, por extraño que sea, les atrae.