"The Rains Of Castamere" es una canción corta y oscura sobre el orgullo y su castigo. Habla de un señor, el "Lord of Castamere", que desafía a otro con una amenaza: "A lion still has claws" (un león todavía tiene garras) y "mine are long and sharp, my Lord" (las mías son largas y afiladas, mi señor). La imagen de "a coat of gold, a coat of red" (un manto de oro, un manto rojo) presenta a dos rivales que se miden como iguales.
El final no necesita explicar nada más. Después de tanto desafío, solo queda esto: "now the rains weep o'er his halls" (ahora la lluvia llora sobre sus salones) "with no one there to hear" (sin nadie allí para oírla). Fíjate en o'er, una forma poética y antigua de over (sobre). La versión de Sigur Rós la canta despacio, casi como un lamento, y los "ooh" del principio y del final la hacen todavía más fría.